Interior de una bodega donde una mujer mide el vino antes de verterlo en un recipiente. Las bodegas donde se vendía el vino, se convirtieron en lugares de reunión social, hasta llegar a transformarse en los actuales restaurantes tradicionales de Mallorca.
| LOS VIÑEDOS Y LA ELABORACIÓN DEL VINO | |
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El cultivo de la viña probablemente se introdujo en Mallorca a raíz de la conquista romana el 123 a.c.. En la época islámica (903 hasta 1229) su cultivo está documentado, a pesar de que no debió tener un desarrollo importante ya que con su fruto no se elaboraba vino. En cambio, las pasas eran un elemento importante de la dieta musulmana. Con la conquista catalana del 1229, la viña se incrementó extraordinariamente. Aparecieron los viñedos con la finalidad de producir vino. Probablemente la nueva orientación agraria auspiciada por los conquistadores, se basó en buena medida en este cultivo junto con el olivo. La viña se convirtió en un monocultivo de tipo colonial, o al menos hubo serios intentos de que así fuera. En consecuencia, en la práctica totalidad de las comarcas de Mallorca el cultivo estaba extendido. En la mayoría de casas había una bodega, incluso en casas pequeñas y sencillas. En el siglo XV una plaga atacó los viñedos de Mallorca y ocasionó un gran descenso, de manera que este cultivo desapareció de muchos lugares. La viña se extendió durante el siglo XVIII y el primer tercio del siglo XIX. Esta expansión fue favorecida por el hecho de que en 1802 se otorgase una exención de impuestos durante 20 años a los viñedos que se sembrasen a partir de aquel momento. La producción sufrió altibajos debido a diversas plagas hasta finales del siglo XIX, en que los viñedos experimentaron un enorme crecimiento a causa de la demanda francesa. La filoxera había destruido las plantaciones francesas y en 1882 se firmó un tratado comercial entre Francia y España que favoreció la exportación de los vinos españoles. En Mallorca, se multiplicaron los viñedos en terrenos que anteriormente eran ocupados por cultivos de subsistencia como los cereales y las legumbres, o bien eran yermos. Esta expansión tuvo un carácter especulativo dando más importancia a la cantidad que a la calidad. En 1891 había en Mallorca 30.000 hectáreas de viñedos, la mayor extensión que nunca ha habido. El auge del viñedo ha sido considerado una de las causas del aumento de la pequeña propiedad. La aparición de la filoxera, este mismo año, provocó la desaparición de todos los viñedos de Mallorca, lo cual produjo una fuerte crisis económica. Muchos campesinos, jornaleros y pequeños propietarios tuvieron que emigrar, sobretodo a Cuba, Puerto Rico, Argentina y Alegría. La solución a la plaga de la filoxera fue replantar la viña con cepos americanos. A pesar de ello en muchas zonas se sembraron otros cultivos, sobretodo cereales y almendros. La filoxera puso en evidencia la falta de previsión de un sector que no estaba preparado para competir en un mercado de ámbito mundial. Además, en 1892 Francia impuso medidas arancelarias que perjudicaban las exportaciones mallorquinas. Ya dentro del siglo XX el cultivo experimentó una recuperación, especialmente en Felanitx. Gracias a la creación de la Estación Enológica, que difundió técnicas de cultivo más científicas. La producción fue más o menos estable a lo largo del siglo XX hasta los años 80. En que el viñedo entró en una grave crisis causada por la decadencia general de la agricultura en Mallorca, y más concretamente por la falta de rentabilidad y por la gran competencia que hay en este sector. Otros inconvenientes son una excesiva parcelación y el elevado número de cepas por hectárea, que dificultan la mecanización. Además, las ayudas de la Unión Europea para abandonar este cultivo provocaron la destrucción de unas 1000 hectáreas entre los años 1985 y 1996. Actualmente el cultivo de la viña disfruta de una recuperación,
gracias a la elaboración de vinos de calidad, que con unas producciones
limitadas y una fuerte demanda interna favorecida por la actividad turística,
consiguen unos buenos precios en los mercados. Como organismos reguladores
de la calidad del vino, existen en Mallorca dos denominaciones de origen;
la Denominación de origen de Binissalem i la del 'Pla i Llevant
de Mallorca'. |
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