La pareja del fondo saca un pan del horno y las dos mujeres de la derecha hacen la colada.

LA PROPIEDAD DE LA TIERRA

Antes la tierra estaba en manos de los nobles, que vivían generalmente en la ciudad, de los ingresos generados por el arrendamiento de sus tierras. Con el declive económico de esta clase social dominante, los campesinos pudieron acceder a la propiedad de la tierra y así escapar de la explotación casi feudal, a la que eran sometidos.


Actualmente la tierra está distribuida mayoritariamente en pequeñas propiedades, que formaban unidades de explotación familiar. Este es el reflejo de las transformaciones sociales y económicas de los últimos siglos, en el mundo rural de Mallorca. Entre la segunda mitad del siglo XIX y la primera del siglo XX, se dan los grandes cambios en la estructura de la propiedad, con el acceso a la posesión de la tierra de los jornaleros, y como consecuencia de ello con la consolidación de una clase campesina de pequeños propietarios. El sistema general de venta de parcelas por parte de los grandes terratenientes, fue 'L'establiment a cens'. Este consistía en el pago de una estrada inicial al señor, y el resto se iba pagando periódicamente con un interés anual, el 'cens'. No fue solamente un préstamo hipotecario, ya que el señor se reservaba parte del dominio útil de la propiedad con los llamados derechos 'alodials'.